Roncar durante el embarazo, ¿es malo?

Roncar durante el embarazo, ¿es malo?

Ya hablamos del síndrome de la boca seca como uno de los síntomas que pueden aparecer durante el embarazo. El ronquido es otro de los síntomas bastante común y afecta a aproximadamente a una de cada tres mujeres embarazadas, incluso si no se ha roncado antes.

Los ronquidos a menudo comienzan en el segundo trimestre, cuando las hormonas del embarazo comienzan a causar congestión nasal. Desafortunadamente, los ronquidos y la congestión tienden a empeorar a medida que avanza el embarazo.

Causas de los ronquidos durante el embarazo

Las causas más probables de los ronquidos son los altos niveles de estrógeno y progesterona que hacen que los vasos sanguíneos de la nariz se abran provocando que las mucosas se hinchen, y en consecuencia se produzca congestión nasal que aumenta al acostarse.

También existe un vínculo entre el peso previo al embarazo y los ronquidos, cuanto mayor es el IMC antes de concebir, más probabilidades existirán de roncar. Esto se debe al peso extra alrededor del tejido blando del cuello, el cual estrecha las vías respiratorias y afecta a la forma en la que respira durante el sueño, lo que puede provocar ronquidos.

En algunos casos, los ronquidos pueden ser signo de diabetes gestacional o estar vinculados a la apnea del sueño. Debido a que la apnea del sueño puede aumentar el riesgo de complicaciones, como la preeclampsia, es especialmente importante informar al médico si se ronca mucho más de lo habitual.

Cómo prevenir los ronquidos durante el embarazo

Existen una serie de pautas que pueden ayudar a prevenir los ronquidos durante el embarazo, como usar un humidificador por la noche, intentar dormir de lado preferiblemente hacia el lado izquierdo ya que mejora la circulación, dormir con varias almohadas para que la cabeza quede ligeramente elevada y vigilar el consumo de calorías durante el embarazo para asegurarse de que el peso extra no contribuya a los ronquidos.

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