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Endodoncia unirradicular: qué es y cuándo es necesaria

28/04/2021 |

El tratamiento de conducto radicular o endodoncia está diseñado para eliminar las bacterias existentes dentro del conducto radicular infectado y prevenir la reinfección del diente con el fin de intentar salvarlo.

¿Qué es un diente unirradicular?

Normalmente, los incisivos centrales, los incisivos laterales y los caninos, tanto del maxilar como de la mandíbula suelen presentar una sola raíz. Los primeros y segundos premolares pero solo de la mandíbula también suelen presentar una sola raíz.
Cada una de las raíces de un diente tendrá al menos un conducto radicular, aunque algunos a menudo tienen más.

En general, cuanto mayor es el número de conductos radiculares que tiene un diente, mayor es el grado de dificultad asociado al tratamiento, ya que los canales posiblemente serán más estrechos, más difíciles de localizar y potencialmente más difíciles de trabajar que los canales de los dientes que tienen solo presentan uno.

¿Cuándo es necesaria una endodoncia unirradicular?

La endodoncia es un procedimiento dental que implica la extracción del centro blando del diente, la pulpa. La pulpa está formada por nervios, tejido conectivo y vasos sanguíneos que ayudan a que el diente crezca.
Este tratamiento se realiza cuando la pulpa se lesiona, se inflama o se infecta.

  • Las causas más comunes de daño a la pulpa incluyen:
  • El deterioro profundo debido a una caries no tratada
  • La realización de múltiples procedimientos dentales en el mismo diente
  • Una fractura o grieta en el diente
  • Una lesión en el diente por un traumatismo.

Síntomas de la pulpa dañada

Cuando la pulpa está dañada, los síntomas más comunes que se presentan son dolor, hinchazón y sensación de calor en las encías.

Tratamiento de endodoncia unirradicular

El tratamiento básicamente consiste en extraer la pulpa inflamada o infectada, limpiar el interior del diente y desinfectarlo cuidadosamente, para posteriormente rellenar y sellar el conducto y así evitar la reentrada de nuevas bacterias.

Pasos del tratamiento

  1. El primer paso del tratamiento de endodoncia comienza con la comprensión detallada de la morfología del diente. Los dientes varían según el tipo de diente que sean y según su localización en los maxilares.
  2. Antes de comenzar con el tratamiento en sí, el odontólogo colocará una pequeña cantidad de anestésico local en la encía, cerca del diente afectado. Una vez que haya surtido efecto, se hará una pequeña apertura en la parte superior del diente.
  3. Cuando la pulpa infectada o dañada está expuesta, se eliminará cuidadosamente utilizando unas herramientas especiales llamadas limas.
  4. Posteriormente se limpia y desinfecta el conducto y finalmente se rellenará y sellará el diente con un cemento sellador y un material similar al caucho llamado gutapercha. En el caso de que existan varios canales, habrá que limpiar cuidadosamente cada uno de ellos.
  5. Finalmente el procedimiento se terminará rellenando la apertura del diente con un material temporal. Este sellador evitará que la saliva filtre por dentro del canal hasta que el diente se restaure de manera definitiva.

Es posible que una vez terminado el tratamiento y una vez que se pase el efecto de la anestesia, se experimente dolor tanto en el diente como en la encía. Estos síntomas se podrán tratar con analgésicos tal y como el odontólogo prescribirá. Si el dolor fuera a más o su duración fuera superior a unos pocos días, es importante ponerse en contacto con el odontólogo que realizó el tratamiento.

Riesgos

Tras la realización de una endodoncia es conveniente evitar masticar con el diente dañado hasta que esté restaurado de manera permanente o incluso hasta que se coloque una corona.

El tratamiento de conductos se realiza en un esfuerzo por salvar el diente. Sin embargo, a veces, el daño es demasiado profundo o el diente está demasiado frágil para soportar el procedimiento. Estos factores pueden provocar la pérdida del diente.

Otro riesgo posible es que se desarrollare un absceso en la raíz del diente si queda parte de material infectado o si el tratamiento no es efectivo.

Si una endodoncia fracasa, la única solución será la extracción del diente. Esto a menudo implica colocar un puente o un implante en lugar del diente dañado para rehabilitar la función y la estética de la zona.

La mayoría de las personas que se someten a este tipo de tratamientos, suelen disfrutar de los resultados positivos del mismo durante mucho tiempo. Aun así, la duración de los resultados depende de la forma en la que se cuide los dientes.

Al igual que el resto de los dientes presentes en boca, los dientes endodonciados requieren unos buenos hábitos de higiene bucal, incluyendo el cepillarse los dientes tres veces al día y usar hilo dental con regularidad.

 

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