Las caries son lesiones provocadas por bacterias que dañan el esmalte. El tratamiento consiste en limpiar la zona afectada y restaurar el diente con un empaste. Detectarlas a tiempo evita dolor y complicaciones.
La sensibilidad aparece cuando el esmalte se desgasta o la raíz queda expuesta. Se alivia con pastas desensibilizantes y tratamientos de flúor en clínica para fortalecer el esmalte.
Suelen deberse a irritaciones, estrés o bajada de defensas. Se tratan con enjuagues específicos o geles cicatrizantes. Si las lesiones persisten más de una semana, se debe acudir al dentista.
El mal aliento o halitosis suele estar causado por acumulación de bacterias en la boca o por enfermedad periodontal. Una limpieza profesional y un correcto cepillado de lengua y encías ayudan a eliminarlo. Si persiste, conviene una revisión dental.
El sangrado es un signo de gingivitis, causada por placa bacteriana acumulada. Una limpieza dental profesional y una buena higiene diaria son clave para evitar que evolucione a periodontitis.