¿Cuándo es necesaria la Frenectomía?

¿Cuándo es necesaria la Frenectomía?

En la boca, un frenillo es un trozo de tejido blando que se extiende en una línea delgada entre los labios y las encías, tanto en la parte superior como en la parte inferior de la boca.

También hay un frenillo que se extiende a lo largo de la base de la lengua y se conecta a suelo de la boca. El frenillo puede variar en grosor y longitud entre diferentes personas.

Si uno o más de los frenillos de una persona se interponen en el uso normal de la boca o se desgarran repetidamente, un odontólogo puede recomendar la extracción quirúrgica. A este tipo de cirugía se le denomina frenectomía.

Frenectomía, ¿qué es y en qué casos se necesita realizar?

Una frenectomía es un procedimiento en el que se corta o modifica tejido de unión. Los procedimientos de frenectomía son bastante comunes, especialmente durante la etapa infantil de la vida. La mayoría de las veces, el procedimiento oral está destinado a resolver la atadura de lengua o de labios.

Si el frenillo es demasiado corto o demasiado apretado, puede interferir con la lactancia, la deglución o el desarrollo del habla.

Frenectomía lingual frente a frenectomía labial

El frenillo lingual conecta la lengua al suelo de la boca. La longitud del frenillo lingual varía de una persona a otra. En algunos casos, las personas nacen con un frenillo lingual muy corto. Este frenillo acortado restringe el movimiento de la lengua.

Esta condición también se llama anquiloglosia, ocurre en casi el 5% de los bebés y es más común en niños que en niñas.

El tener un frenillo lingual corto puede interferir con la lactancia materna durante la infancia y el desarrollo del habla a medida que el niño crece.

Un procedimiento rápido llamado frenectomía lingual puede darle a la lengua un mayor rango de movimiento.

Por otro lado, el frenillo labial conecta el labio superior con el área de las encías justo encima de los incisivos centrales.

Si este frenillo es más corto de lo normal, puede causar dificultades en el desarrollo del habla. Esta condición es un tipo de adherencia labial.

La adherencia de los labios también puede plantear un problema con el desarrollo dental y dificultar la limpieza completa de las encías y los dientes frontales. Esto aumenta el riesgo de enfermedad de las encías y otras complicaciones dentales. Como solución, una frenectomía labial puede dar más movilidad al labio superior.

Frenectomía, ¿cómo es la intervención?

En la mayoría de los casos, el procedimiento de frenectomía oral es bastante sencillo. Se aplicará en primer lugar un anestésico local para adormecer la zona, posteriormente el odontólogo procederá a cortar rápidamente el frenillo con un bisturí, unas tijeras quirúrgicas o un instrumento de cauterización.

Si la ligadura del labio es más complicada, es posible que se necesiten dar algunos puntos de sutura para cerrar la incisión.

Una frenectomía también puede realizarse con láser, siendo básicamente el mismo procedimiento que una frenectomía oral tradicional. La única diferencia es que el procedimiento se realiza utilizando un láser, lo que minimiza el riesgo de infección y pérdida de sangre.

El frenillo labial y el frenillo lingual se identifican típicamente en los bebés.

Frenectomía en bebés

Una frenectomía es relativamente sencilla de realizar en un bebé. Los riesgos y las complicaciones son mínimos.

Los bebés que tienen estas afecciones a veces no son eficaces a la hora de amamantar. Esto puede resultar en un lento aumento o pérdida de peso en el bebé. Además, la madre puede experimentar más dolor durante la alimentación si su bebé presenta frenillos cortos en los labios o en la lengua.

Frenectomía en adultos

A medida que se envejece, la cavidad oral cambia significativamente. Si teniendo frenillo corto, el habla se desarrolla con normalidad y no existen problemas para comer y beber, es posible que no sea necesario tratarlo.

Sin embargo, un frenillo corto podría provocar que las encías de los dientes antero inferiores se alejen, provocando recesión de las encías. También puede restringir la movilidad de la lengua o la capacidad para mover los labios.

En estos casos, se puede considerar una frenectomía en adultos.

El procedimiento es el mismo que en niños, con la diferencia de que puede requerir un tiempo de recuperación más prolongado.

Cuidados tras la intervención

La recuperación después de una frenectomía oral suele ser sencilla.

Es importante mantener el área limpia, lo que es bastante simple para los pacientes lactantes.

En el caso de los adultos, es recomendable cambiar la dieta durante los primeros días. Los alimentos atrapados en el área afectada pueden aumentar el riesgo de infección.

Después de una frenectomía oral, el odontólogo puede prescribir antibióticos orales para prevenir infecciones o posibles complicaciones.

Pasados uno o dos días, el área debería comenzar a sanar. Después de una semana, el área comienza a cicatrizar, pudiendo reanudar todas las actividades normales.

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